Una cuestión política: hacer de la vulnerabilidad virtud // Un corazón de Frankenstein

Llevo una buena temporada apático, triste, serio, pero sin estar especialmente preocupado por todo ello. Sin querer ver a mucha gente, aunque sienta que me aprecian y me demuestran cariño. Lo único que quiero hacer es mantener una militancia política que sume a la reforma/revolución social; cuidar y que me cuiden, con gente cercana, tampoco puedo mucho más; y seguir con mi trabajo y mi activismo en salud mental donde sé que tengo algo que aportar.