El hermano alegre // Lucía

  De chica me costó comprender el mundo de los grandes, era más lo que me impresionaban, en casi todo orden, que lo que me hacían sentir protegida y acompañada. Dicen que a los niños les hace falta ese marco de contención que los adultos procuran, no sé si es verdad o mentira, a veces…

Graffiti en la pared que muestra un televisor y dentro del mismo el texto "Compra y calla"

Abocada a ser consumidora // Cristina CV

Llevo años observando como cada vez es más difícil encontrar un trabajo con mi enfermedad mental, al principio luchaba, buscaba oportunidades, me enfadaba contra el sistema y guardaba la esperanza en que llegaría ese trabajo estable que me realizaría como persona y que me insertaría en la sociedad. Buscaba ayuda en asociaciones sin encontrar soluciones,…

Preguntas que generan conocimiento // Ana Carralero

Hace unas semanas tuve la suerte de asistir a una sesión clínica en la que dos residentes de enfermería hablaban sobre cómo evitar el uso de contenciones mecánicas. Enfatizo lo de suerte: como he dicho muchas veces, una de las primeras cosas que nos enseñan a las enfermeras (al menos a las que yo conozco) cuando…

Jornadas #AEN17: sensaciones, avances y resistencias // Marta Plaza

Tras tres días largos-largos y muy intensos, en lo emocional, intelectual y personal, por haber asistido a las Jornadas “Sujet_s a lo Social” de la Asociación Española de Neuropsiquiatría organizadas por la sección madrileña de esta organización nacional de profesionales diversos de salud mental, tengo la necesidad hoy -que he amanecido agotada físicamente, con bastantes…

Me fui // Ibone Olza

Me fui. Hace pocos meses dejé el hospital público donde trabajaba como psiquiatra desde hacía 9 años. Me impulsó sobre todo la intuición de que si seguía allí iba a enfermar. Salí por la puerta de atrás, casi a escondidas, en medio de una profunda crisis profesional. Me siento traumatizada por el mal-trato y la violencia que he percibido y que a veces he ejercido yo misma en las urgencias psiquiátricas. Atendiendo malamente a montañas de pacientes con un alto sufrimiento (casi siempre por rupturas afectivas) al que desde lo público ya casi sólo se responde con más y más pastillas y /o contenciones mecánicas, eufemismo del clásico “atar a la cama”. Llegué a encontrarme a una mujer paralítica atada a la cama en una guardia, la propia paciente se reía al contármelo: ¡adonde se iba a escapar ella sin su silla de ruedas!