¿Alguna vez has dejado de tomar antipsicóticos? // Will Hall

Según una revisión de 2017 en Journal of the American Medical Association, el 1,6% de la población de Estados Unidos -más de cinco millones de personas- toma actualmente medicación antipsicótica como Zyprexa®, ziprasidona (Geodon®, Zeldox®), Risperdal® o haloperidol (Haldol®); y los antipsicóticos se encuentran entre los principales productos farmacéuticos que se venden hoy día en…

¿Por qué el aumento en la provisión de tratamientos psiquiátricos no ha disminuido la frecuencia de los trastornos mentales? // Roger Mulder, Julia Rucklidge, Sam Wilkinson

Los servicios psiquiátricos en los países desarrollados se enfrentan a un dilema: a pesar del aumento del esfuerzo y de los recursos dirigidos a los problemas de salud mental, las medidas de malestar psicológico parecen estar empeorando. En Nueva Zelanda, por ejemplo, la financiación de salud mental aumentó de 1.1 mil millones de DNZ en…

El uso inadecuado de la colaboración y la terapia para disuadir a las personas de dejar la medicación // Miriam Larsen-Barr

Mejorar la adherencia en realidad es una forma más bonita de decir “convencer a las personas de que tomen los fármacos que no desean tomar”. Usar la palabra “colaborativa” en este contexto resulta tramposo y contradice el verdadero significado del término. Usan un concepto del movimiento de los usuarios de servicios retorciéndolo para que satisfaga los objetivos del modelo médico.

Estudio 329: los muertos en la cuneta de la industria farmacéutica // Marc Casañas y Abel Novoa

RIAT es el acrónimo de “restoring invisible and abandoned trials”, una iniciativa internacional de investigadores que está intentando convencer y ayudar a instituciones financiadoras y a científicos a que publiquen los ensayos clínicos que no han sido hechos públicos y/o restaurar aquellos otros que fueron publicados con manipulaciones o sesgos graves. El BMJ acaba de…

Un enfoque alternativo del tratamiento farmacológico en psiquiatría // Joanna Moncrieff

No hubo entonces, y tampoco hay ahora, ninguna prueba convincente de que ningún tipo de fármaco psiquiátrico tenga una actividad específica sobre una enfermedad. El modelo centrado en la enfermedad se impuso sobre la perspectiva centrada en el fármaco, que luego simplemente se difuminó. Se olvidó que había otra forma de entender cómo funcionaban los medicamentos psiquiátricos.