El uso inadecuado de la colaboración y la terapia para disuadir a las personas de dejar la medicación // Miriam Larsen-Barr

Mejorar la adherencia en realidad es una forma más bonita de decir “convencer a las personas de que tomen los fármacos que no desean tomar”. Usar la palabra “colaborativa” en este contexto resulta tramposo y contradice el verdadero significado del término. Usan un concepto del movimiento de los usuarios de servicios retorciéndolo para que satisfaga los objetivos del modelo médico.

El Alien que habita en mí, una psicoeducación biologicista // Jordi Relaño

Teníamos dentro a un Alien crónico a neutralizar químicamente. Lo decía la ciencia, se nos aseguraba, ¿qué podíamos hacer? Podíamos, se nos dijo en la sala, aprender a vigilar a la bestia y sus síntomas. Observarnos activar sensores y afilar alarmas. El conocimiento de uno mismo seria suplantado por la autovigilancia. La psicoeducación que viví transfería el poder de la persona a un comprimido o, peor, a un inyectable. En un modelo de atención que no escucha lo químico es tan útil como una palmera en un desierto biocomercial. Somos personas desnudas ante una asertividad biologicista que da palos de ciego abrazada a la industria más rentable del mundo. ¿Cosemos comunidad? ¿Enfrentamos la precariedad normalizada hasta el colapso? También podríamos instalarnos una App para autocontrol, por si su abrazo, como el de la caridad plutócrata, nos abriga.