Terapia electro convulsiva (TEC) y fascismo // Primera Vocal

A nadie se le escapa que está habiendo un ascenso de la extrema derecha a posiciones de poder en diferentes Estados. Donald Trump no fue el primero, pero quizás sí el más sonado. Sus discursos vacíos de argumentos y llenos de odio no solo no han tenido como consecuencia un rechazo por parte del electorado, sino que han recibido un apoyo masivo. Si el país más poderoso del mundo aúpa a la presidencia los planteamientos más reaccionarios, no es de extrañar que otros países hayan seguido su ejemplo. Entre estos se encuentra Brasil, donde Jair Bolsonaro consiguió ganar las elecciones con un discurso basado en la violencia contra indígenas, mujeres o el colectivo LGTBI+. Las personas con problemas de salud mental no están exentas de esta violencia, pese a que no hayan recibido la misma visibilidad ni muestras de apoyo.