Del cuerdismo como espectáculo // Tomás López Corominas

Llevo unos cuantos años en esto, por lo que ha crecido considerablemente mi comprensión respecto a la omnipresencia del cuerdismo y a la incapacidad del cuerdista, que somos todss, para ser consciente de que vivimos inmersos en un entorno plagado de ideas, actitudes y comportamientos que, a semejanza del machismo o racismo, estereotipan, prejuzgan y discriminan a las personas diagnosticadas por la psiquiatría o tachadas de locas, desde una perspectiva de superioridad cuerda. Machismo y racismo son sobradamente conocidos, por ello fácilmente detectables y socialmente detestables, enseguida todss saltamos a por la agresión y el agresor, sean obvios o no. Sin embargo, el sufrimiento de las personas diagnosticadas por la psiquiatría sigue siendo risible -y condenable rebelarse ante la burla-.