Tropiezo // Elena Palacios

Mucho tiempo después seguía levantándose temprano. Cabizbajo meditaba acerca de su desgracia. Recordaba a la perfección ese maldito día que tropezó con aquella piedra gigante. El golpe no fue muy duro pero se le quedó señalado el dedo del pié con un callo de por vida. Todo cambió desde entonces. Tenía visitas regulares al médico…