¿Evolución o revolución? Por qué la psiquiatría occidental no va a cambiar de un modo progresivo // Gary Sidley

Hace cinco años, cuando trabajaba como psicólogo clínico en el sistema psiquiátrico británico, un compañero me instaba a ser más paciente. Después de escucharme –de nuevo- expresar mi frustración en relación a la velocidad de los cambios, y a la tenaz resistencia del enfoque biomédico del sufrimiento humano, me animaba a contemplar los modestos y progresivos desarrollos en el sistema actual, a no esperar mucho ni demasiado rápido, y a luchar por la “evolución, no por la revolución”.

Pero, ¿es realista esperar que la inclinación biologicista de la psiquiatría occidental pueda cambiar a pequeños pasos?

En la última década de mi carrera profesional en servicios de psiquiatría tuve la certeza cada vez mayor de que era necesario un cambio de paradigma –algo parecido a una revolución- si, como sociedad, queríamos promover o restaurar de un modo significativo una salud mental positiva a nuestros conciudadanos. Una reflexión más profunda me reveló cuatro razones para mi pesimismo acerca de un potencial cambio orgánico en el sistema actual…