¿Realmente necesitamos profesionales de Salud Mental? // Gary Sidley

Profesionales de todo el mundo Occidental, de diversas disciplinas, se ganan la vida ofreciendo sus servicios para reducir la tristeza y el sufrimiento de las personas que buscan su ayuda. ¿Estos asistentes remunerados representan una fuerza fundamental para curar, facilitando los procesos de recuperación de las personas con problemas de salud mental, o son una parte considerable del problema, manteniendo nuestro sistema modestamente eficaz y a menudo perjudicial?

Me fui // Ibone Olza

Me fui. Hace pocos meses dejé el hospital público donde trabajaba como psiquiatra desde hacía 9 años. Me impulsó sobre todo la intuición de que si seguía allí iba a enfermar. Salí por la puerta de atrás, casi a escondidas, en medio de una profunda crisis profesional. Me siento traumatizada por el mal-trato y la violencia que he percibido y que a veces he ejercido yo misma en las urgencias psiquiátricas. Atendiendo malamente a montañas de pacientes con un alto sufrimiento (casi siempre por rupturas afectivas) al que desde lo público ya casi sólo se responde con más y más pastillas y /o contenciones mecánicas, eufemismo del clásico “atar a la cama”. Llegué a encontrarme a una mujer paralítica atada a la cama en una guardia, la propia paciente se reía al contármelo: ¡adonde se iba a escapar ella sin su silla de ruedas!

Se trata de coerción ¡Tonto! // David Cohen

Desde el inicio, el sistema psiquiátrico ejerció la coerción a sus lunáticos y locos en los manicomios, a sus ingresados y pacientes en los hospitales mentales, y a sus usuarios y clientes en la comunidad. (Es cierto, que durante un breve espacio de tiempo, en la primera década del siglo XIX, John Connolly, el superintendente de un asilo británico, impulsó un movimiento para prohibir todas las restricciones físicas dentro de su establecimiento, pero no duró mucho.) El elemento coercitivo de la psiquiatría se ha mantenido a pesar de todos los cambios en las formas y lugares de tratamiento. Esta es la parte de la psiquiatría que no ha cambiado.

Día Mundial de la Salud Mental y patrocinio de la industria farmacéutica

Desde hace tiempo venimos denunciando la excesiva presencia de los laboratorios farmacéuticos en la formación de los profesionales, en la financiación de las sociedades científicas, asociaciones de familiares y de personas afectadas, y en la financiación de campañas antiestigma. Sobre las estrategias de marketing de la industria farmacéutica disfrazadas de actividades altruistas y de “responsabilidad social corporativa” hemos hablado en anteriores entradas en relación con las campañas antiestigma y páginas web de información a los pacientes. El conflicto de intereses es tan obvio que casi no merecería la pena señalarlo.

Campañas antiestigma y marketing encubierto // Mikel Valverde y José A. Inchauspe

La farmacéutica Janssen lanza el sitio Web www.esquizofrenia24x7.com como portal de contenidos respecto a la esquizofrenia dirigido al público en general, pacientes, amigos y familiares. Entre otros contenidos, puede descargarse del sitio Web un folleto titulado Afrontando la esquizofrenia. Guía para pacientes y familiares,(I) cuya publicación patrocina la farmacéutica. Sus visitadores médicos proponen en los servicios de salud mental públicos la distribución del folleto y la exhibición de carteles y fichas que presentan el sitio Web como “toda la ayuda que necesitas para comprender la esquizofrenia”.