Del cuerdismo como espectáculo // Tomás López Corominas

Llevo unos cuantos años en esto, por lo que ha crecido considerablemente mi comprensión respecto a la omnipresencia del cuerdismo y a la incapacidad del cuerdista, que somos todss, para ser consciente de que vivimos inmersos en un entorno plagado de ideas, actitudes y comportamientos que, a semejanza del machismo o racismo, estereotipan, prejuzgan y discriminan a las personas diagnosticadas por la psiquiatría o tachadas de locas, desde una perspectiva de superioridad cuerda. Machismo y racismo son sobradamente conocidos, por ello fácilmente detectables y socialmente detestables, enseguida todss saltamos a por la agresión y el agresor, sean obvios o no. Sin embargo, el sufrimiento de las personas diagnosticadas por la psiquiatría sigue siendo risible -y condenable rebelarse ante la burla-.

El Alien que habita en mí, una psicoeducación biologicista // Jordi Relaño

Teníamos dentro a un Alien crónico a neutralizar químicamente. Lo decía la ciencia, se nos aseguraba, ¿qué podíamos hacer? Podíamos, se nos dijo en la sala, aprender a vigilar a la bestia y sus síntomas. Observarnos activar sensores y afilar alarmas. El conocimiento de uno mismo seria suplantado por la autovigilancia. La psicoeducación que viví transfería el poder de la persona a un comprimido o, peor, a un inyectable. En un modelo de atención que no escucha lo químico es tan útil como una palmera en un desierto biocomercial. Somos personas desnudas ante una asertividad biologicista que da palos de ciego abrazada a la industria más rentable del mundo. ¿Cosemos comunidad? ¿Enfrentamos la precariedad normalizada hasta el colapso? También podríamos instalarnos una App para autocontrol, por si su abrazo, como el de la caridad plutócrata, nos abriga.

A ti, familiar de una persona con trastorno mental // Hugo del Arco

Y es que, el activismo en salud mental en primera persona, solo defiende derechos humanos y es el más antisistema que conozco, porque lucha contra toda irracionalidad que hemos querido perpetuar siglo tras siglo. Una lucha sin tregua, 24 x 7, por parte de personas que ya no quieren ser atadas, ni encerradas, culpables de haber nacido. Personas que no quieren llevar vidas lamentables, sin alma, que fabrican muñequitos de plastilina, hacen excursiones y llevan un botiquín a cuestas.

Mi psicopato(a)logía, parte I // Iago Robles

Por eso me sale deciros a las personas que esperáis de los profesionales soluciones…que busquéis otros caminos, buscar conexiones en otros lugares, o con profesionales pero como personas, más allá de los roles terapéuticos. Protestad por las vías que tengáis, usad nuevas herramientas para haceros oír y poder compartir sobre los que os daña, sobre lo que os ayudaría… Quizás ahora que la convención de la ONU va cogiendo arranque, las voluntades vitales anticipadas, no sé… Participar en grupos, compartir, crear grupos, sumarse a iniciativas. Hace no mucho tiempo creía que solo podía con todo y que no necesitaba a nadie. Un día me di una hostia tremenda y algo cambió en mi. Cada día me doy más cuenta de lo necesitado que estoy, de lo que nos necesitamos las personas, y de lo maravilloso que es poder ir encontrándose con otros.

#0contenciones: Darte cuenta // Daniel Cuesta

Me arrepiento de todas y cada una de las contenciones mecánicas que yo hice a las personas que debía cuidar. Me arrepiento de no haber buscado otra alternativa más o haber intentado más evitar usar las correas. Me arrepiento de buscar excusas para justificar que no pude hacerlo de otra forma. Estamos demasiado acostumbrados a la contención mecánica, debemos erradicarla ya, y los que trabajamos en esto sabemos que va a ser difícil, pero tenemos que hacerlo ya.

Preguntas que generan conocimiento // Ana Carralero

Hace unas semanas tuve la suerte de asistir a una sesión clínica en la que dos residentes de enfermería hablaban sobre cómo evitar el uso de contenciones mecánicas. Enfatizo lo de suerte: como he dicho muchas veces, una de las primeras cosas que nos enseñan a las enfermeras (al menos a las que yo conozco) cuando…

El miedo de un sobreviviente // Alan Robinson

Ayer me llegaron estos dos breves videos de un “sobreviviente de los manicomios argentinos”. Así es como esta persona se presenta. En ambos, esta persona ocultó su rostro detrás de una gorra, una bufanda y anteojos. Se disculpa de hacerlo y explica que debe ocultar su identidad porque tiene miedo de volver a ser encerrado en un manicomio. Los dos videos hablan por si solos, por lo cual te invito a que los veas.